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jueves, febrero 19, 2009

Valeria Canelas saca un poema al Salar de Uyuni


Valeria Canelas con un graffiti al lado de su casa en Madrid. “Con esta foto lo que intento es desactivar el insulto ‘sudaka’ descontextualizándolo al posar a su lado, como si de un atractivo turístico se tratara”, argumenta.

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- “Un viajero en tránsito por el Salar de Uyuni”, podría o debería llamarse este poema denominado XVI creado en prosa agitada y precisa que la poeta paceña, radica en Madrid (España) desde hace cinco años, ha cursado al blog K. recientemente.

1. Valeria Canelas (24), poeta paceña en práctica, no ha publicada ningún poemario, aunque su vida en Madrid, nocturna y flanqueada por el humo de los pub, se haya convertido ya en parte sensible y memoriosa de sus poemas que desgarra en sus cuadernos.

2. Hace poco estuvo en La Paz, su ciudad natal, junto a su media mandarina, el cuentista colombiano Juan Sebastián Cárdenas, y Valeria la pasó bomba como turista entre las regiones de los Yungas y otras que visitó fuera del departamento paceño.

3. Precisamente hoy, jueves 19 de febrero, cuando el ciudadano K. hace muecas para que la máscara de su rostro no se caiga o se desfigure por la humedad, recibió vía e-mail una selección de poemas que Valeria Canelas acaba de hacer para presentar en una red de arte joven allende los mares.

4. También ha enviado al blog K. un par de fotografías de su estadía en Madrid que iluminan este post para acercar a los blogueros o a las blogueras a sus poemas que están aún inéditos.

5. Valeria dirige un blog denominado El árbol de Edith.

K.




XVI

Por Valeria Canelas

Se le pregunta al conductor como se orienta en el desierto. Él responde que en parte por la memoria, en parte por la vista y en parte por el corazón. En el horizonte se ve siempre una montaña. A medida que se avanza ésta no cambia de tamaño. La sensación de estar perdido es tan absoluta que las tres palabras- memoria, corazón y vista-suenan como intentos de evadir la inmensidad y el vértigo que lo inundan todo.

El movimiento se convierte en algo tan confuso que la sensación de estar fuera del tiempo es total. Se está más allá de la espera y más allá de la resignación. El desierto se siente como el no-lugar o como el lugar- madre. No hay nada. Pero en esta nada se contienen el nacimiento y el final. Nunca se llega al horizonte.

No digas nunca que has llegado porque, en cualquier parte, no eres más que un viajero en tránsito.

Se dice que el desierto se vuelve ilegible si se busca en él certezas. Lo mismo sucede con las formas que le pertenecen. Se encuentran acumulaciones de piedras con formas caprichosas. Se le llama árbol de piedra a una de ellas para identificarla con algo que nos sea familiar. Pero las piedras son más viejas que la vida.

Sólo se percibe lo que se borra con nosotros. No se puede aprehender lo que dura más.
Alguien dijo que el desierto es una apertura eterna. Todo lo que vive y muere en él le pertenece enteramente.

Se encuentran también formas que corresponden a la vida, lugares que fueron habitados. Trenes o construcciones que un día respondieron a otro tipo de movimiento. Sus formas nos son tan extrañas como las piedras. Lo que se habita se vuelve inhóspito porque todo nombre es un desierto. Se nombra, se habita y finalmente se desconoce.

El desierto no se habita ni se recorre. No se comprende. No se afirma ni se niega.
No busques leer el desierto. Encontrarás ahí todos los libros enterrados bajo el polvo de sus palabras.

Las ruinas y las piedras son palabras del desierto que es la extrema escucha.


Salar de Uyuni, 2007




jueves, diciembre 18, 2008

Valeria Canelas: “Ando pegada a la Red”


“El filósofo tensa los hilos; el poeta tiende la ropa”, dice Valeria Canelas citando a César Fernández Moreno. Muestra el ejemplar de la revista que entregó al ciudadano K.

Technorati Profile

- La joven poeta paceña revela que tanto Pizarnik como Maillard le desvalijan el sentido, aunque el cine coreano dirigido por Kim Ki-Duk le tiene más que apasionada y perturbada.

1. Valeria Canelas (24) está de paso por su ciudad natal (La Paz) y se quedará hasta enero de 2009. Goza de vacaciones. Mientras tanto se acopia de material (libros y poemarios) para volver a Madrid donde radica hace más de 5 años.

2. El ciudadano K. conoció a la joven poeta a través del Facebook, la red social que aborrece la mayoría de los vates locales, y también por medio del e-mail.

3. Grande fue el azoro cuando la encontró en el techo del cielo como los bonarenses llaman a La Paz y estuvieron muy pronto tomando capuccino y café express en el Blueberries de Sopocachi.

4. Canelas estudió tres años en la Carrera de Historia en la Universidad Complutense. La exigencia profesional de esta universidad no colmó sus expectativas y la dejó por otra.

5. Dirige un blog el árbol de Edith donde sube sus poemas y otras apetencias intelectuales.

6. Ahora participa y promociona la revista “Vacaciones en Polonia. Literaturas antropóf4gas”. Un ejemplar queda en manos del K. para que navegue todo el fin de 2008 y zarpe el 2009 en buena compañía.

7. El ciudadano K. tomó algunos apuntes, a modo de una entrevista breve, de la charla amigable e incondicional que mantuvo con Valeria Canelas en cerca a la Plaza Abaroa.

K.

Canelas: "Escribo poemas desde los 13 años de edad"


“La poesía como género tiene más posibilidades de jugar con la materialidad del lenguaje”, dice Canelas.

- ¿Qué es lo que más haces en Madrid?
Valeria Canelas: Leer. Ando pegada a la Internet. Leo muchos blog para entender sobre la literatura boliviana. No hay cómo más hacerlo, sólo a través de la Red. Si no fuera por los blog, jamás me enteraría de lo que se hace en Bolivia.

-¿Qué cosas te agradan más en allá?
V.C.: El cine. No me gusta el cine español actual. No voy a los cines actualmente para nada. Me gusta el cine asiático. Hay cosas completamente distintas en esta producción cinematográfica. “Hierro-3” de Kim Ki-Duk es una maravilla.

-¿Desde qué hace tiempo que escribes poesía?
V.C.: Desde los 13 años de edad.

-¿Cuándo te diste cuenta que eras poeta?
V.C.: Eso es algo muy difícil y todavía no lo hago.

-¿Por qué creas poemas y no cuentos o novelas?
V.C.: Mi deseo es abrir brecha en la poesía para que se anule la separación entre vida y poesía. Me gusta creer en el tono, eso es lo más importante.

-¿Qué es la poesía?
V.C.: La poesía no es fosilización. Es todo lo contrario. La poesía como género tiene más posibilidades de jugar con la materialidad del lenguaje. Me interesa la relación entre filosofía y poesía. “El filósofo tensa los hilos; el poeta tiende la ropa”, dice Franz Moreno, cuyo nombre real es César Fernández Moreno.

- ¿Qué poeta lees y admiras más?
V.C.: Alejandra Pizarnik, sin la fascinación de la primera vez. También Chantal Maillard, poeta belga y nacionaliza española.

Las iluminaciones pertenecen al blog K.