
Eduardo Rózsa Flores, abatido en Santa Cruz de la Sierra, era nomás un fanático de la causa separatista de la nación camba. El psiquiatra Marcos Domich lo califica como "un verdadero psicópata".
Technorati Profile
- “Su testamento fue granado en Budapest el 8 de septiembre de 2008, cuando en Bolivia se producía el frustrado golpe cívico-prefectural”, dice el periódico Cambio.
- El gobierno de Bolivia investiga vínculos con “carapintadas” de Argentina, dice Página /12.
1. Tiro de gracias a los cuestionamientos de los cívicos, Senado y Prefecto de Santa Cruz contra el operativo policial del pasado jueves 15 de abril en el Hotel Las Américas. Eduardo Rózsa Flores no era un “pobre angelito” como quieren hacer creer a la opinión pública nacional, sino un sicario que vino a Bolivia para la secesión de Santa Cruz.
2. En una entrevista concedida al periodista y presentador húngaro de televisión Andras Kepes, Eduardo Rózsa Flores reveló que fue llamado por autoridades cruceñas para formar una milicia a fin de luchar contra el gobierno central, pues si no se concedía a Santa Cruz un mayor nivel de autonomía, se declararía la independencia para crear un nuevo país, dice La Prensa.
3. “Kepes entrevistó a Rózsa Flores el 8 de septiembre del año pasado, pero éste le pidió que difundiera la grabación sólo a su regreso a Budapest o a su muerte”, aclara.
4. El mercenario muerto el jueves 16 en Santa Cruz y el periodista húngaro grabaron esa entrevista en un ambiente cerrado en el que ni siquiera hubo un camarógrafo, según reveló Kepes el domingo, cuando anunció que el video sería emitido ayer por primera vez.
5. “A lo largo de la nota, Rózsa revela que volvió su país natal ‘llamado para organizar la defensa de la ciudad y el departamento de Santa Cruz’”.
6. El pez muere por su propia boca. Ante semejante declaración y hasta prueba verbal fehaciente por propia iniciativa de Rózsa Flores, los alegatos recientes de los cívicos, Presidente del Senado y Prefecto de Santa Cruz se nos parece a una desvergonzada apología del crimen.
7. “La secesión de Santa Cruz no era un simple discurso gubernamental, sino la aún apetecible manzana que buscan los principales líderes radicales de la ciudad de los anillos, hablo de los Marinkovic, especialmente”, apunta el ciudadano K.
K.
La iluminación pertenece a ABI.
Santa Cruz de la Sierra


